Consejos

CONSIDERACIONES GENERALES

 Las praderas, por muchos aspectos, son muy diferentes de los demás cultivos anuales

  • Permanecen en el mismo suelo varios años.
  • Son una asociación de varias especies de plantas.
  • Si se pastan, la presencia animal aporta, a través del estiércol y purín, parte de los elementos minerales que va a utilizar la planta.
  • Algunas características del suelo (estructura, materia orgánica, pH, etc.) van a evolucionar a lo largo de la vida de las praderas.

Al estar conviviendo varias especies con diferentes necesidades nutritivas, tanto en cantidad como en el tiempo, la dominancia de una u otra especie, vendrá determinada, entre otros factores, por la mayor o menor fertilidad del suelo y por los fertilizantes utilizados.

Las especies más productivas son más exigentes en elementos nutritivos y, si no se cubren sus necesidades, son sustituidas por otras plantas más rústicas, mejor adaptadas a las nuevas condiciones, pero de menor producción y calidad. Por tanto, vemos que es difícil mantener el equilibrio idóneo entre especies, y que un buen manejo del fertilizante, tanto en cantidad como en época de incorporación, será básico para dicho equilibrio y, dentro de él, mantener las plantas más productivas.

Un buen manejo del prado, bien con aprovechamiento rotacional o con la siega cuando el desarrollo de las plantas es el idóneo, el tipo de suelo (drenaje, topografía, etc.), los factores climatológicos, etc., van a influir también en este equilibrio.

EXIGENCIAS DE CULTIVO

SUELOS

Los suelos destinados a praderas son suelos más o menos orgánicos, con gran capacidad de retención de agua y con pH ácido o ligeramente ácido.

Con relación a la textura, dominan los suelos de granulometría ligera, por lo que es muy importante su contenido en materia orgánica, como factor de estabilidad de agua y capacidad total de cambio catiónico, puesto que la falta de arcilla facilita la pérdida de elementos nutritivos por lavado.

Predominan los pH ácidos o ligeramente ácidos como consecuencia del clima húmedo y de la roca madre sobre la que se han formado (principalmente granitos). Esto hace que el complejo de cambio esté dominado por el aluminio, por encima del calcio y magnesio.

Su contenido en fósforo suele ser, en general, muy bajo, afectando su carencia tanto a la cantidad como a la calidad de la hierba. Los niveles más altos se dan en los suelos desarrollados sobre materiales calizos, por tanto, se deberá abonar con más fósforo del que va a extraer la cosecha ya que un tanto por ciento elevado va a quedar retenido, precipitado en forma de fosfatos de aluminio y de hierro.

Una elevación del pH hasta 6,5 nos movilizará parte del fósforo precipitado y absorbido, a la vez que favorecerá una mayor efectividad del fósforo aplicado por los fertilizantes.

El contenido de potasio es muy variable, desde muy pobre (suelos más ligeros) hasta muy ricos, por lo que es necesario realizar análisis de suelo para conocer bien su nivel.

Para un buen funcionamiento de las praderas, el pH debe estar comprendido entre 5,5 y 6,5; por tanto, en la implantación, principalmente, se deberán hacer enmiendas calizas o calizo-magnésicas (dolomitas), a razón de 2-3 Tm./ha., y si el análisis de suelo aconseja la necesidad de una mayor aportación, ésta se distribuirá en varias veces, en dos o tres años sucesivos, según el cuadro adjunto.

NECESIDADES MEDIAS DE CALIZA PARA ELEVAR EL pH DE LOS SUELOS ÁCIDOS
  (Tm./ha.)
TIPOS DE SUELOS de pH 4,5 a 5,5 de pH 5,5 a 6,5
Arenosos y Arenosos Francos 0,7 0,9
Franco Arenosos 1,1 1,6
Francos 1,8 2,3
Franco Limosos 2,7 3,2
Franco Arcillosos 3,4 4,5
Orgánicos 7,4 8,5

Ref. The Fertilizer Handbook.
(1) Expresado en carbonato cálcico finamente pulverizado.

CLIMA

Lógicamente la conformación de la pradera vendrá definida por la disponibilidad de agua, salvo en regadío como es lógico, la cual condiciona las especies y los rendimientos que de ellas se pueden obtener.- Se calcula que en una pradera se precisan unos 800 litros de agua para producir un Kg. de materia seca, que como se ve es una cantidad muy importante.-

NUTRIENTES

NITROGENO

Su efecto es esencial en el rendimiento vegetal, siendo claro que la hierba es muy sensible a la cantidad de N y que una hierba con N. abundante es rica en proteínas.- Es un elemento que estimula el desarrollo de las gramíneas y que debe suministrarse, pues, en función del equilibrio que debe mantenerse en la flora.

FOSFORO

Tiene un efecto muy importante sobre el desarrollo inicial en el que el sistema radicular no está suficientemente desarrollado, debiendo por tanto ser incorporado en la implantación de la pradera.- Las gramíneas extraen mejor el fósforo que las leguminosas , por tener un sistema radicular fasciculado que explora más terreno.

POTASIO

Por lo que respecta al potasio las gramíneas también tienen una mayor capacidad de extracción.- En algunos casos el análisis foliar denota un cierto consumo en exceso de potasio, en detrimento de otros cationes como calcio, sodio y magnesio, lo cual puede ser peligroso al causar un desequilibrio alimenticio en los animales.- En general se considera que un 2,5 % de K en hoja es un nivel apropiado.

CALCIO, MAGNESIO Y AZUFRE

Los tres elementos secundarios: Ca, S, y Mg son imprescindibles para conseguir un buen desarrollo de la pradera y para que la calidad nutritiva de la hierba sea adecuada, siendo en general las leguminosas más exigentes, sobre todo en cuanto al Ca.

ABONADO RECOMENDADO

Como hemos visto, son muchos los factores a tener en cuenta a la hora de abonar una pradera y no todos están al alcance del ganadero, por lo que consideramos fundamental el conocimiento del suelo mediante análisis para ajustar las recomendaciones; no obstante, vamos a dar unos consejos de abonado teniendo en cuenta los datos medios que disponemos: suelos, producciones, calidad y duración de la pradera y mantenimiento del equilibrio de las especies establecidas o mejora de las existentes (praderas naturales permanentes).

En la fertilización de las praderas hay que tener siempre presente, para las aplicaciones de abonos minerales, las aportaciones de purines y estiércol que hayan podido realizarse, dado el contenido en nutrientes que con estas aportaciones se realiza.

Dadas las características de los suelos dedicados a praderas el abono más adecuado de los nitrogenados es el Nitrato Amónico Cálcico 27% ya que, junto al nitrógeno que aporta (mitad nítrico y mitad amoniacal), proporciona calcio como elemento secundario pero importante en las praderas.

RIQUEZA EN NUTRIENTES %
  N P 2O5 K 2O
PURIN (M3) 1,5 0,25 4
ESTIÉRCOL (Tm.)
Vacuno 3,4 1,3 3,5
Porcino 4,5 2,0 6,0

TABLA DE RECOMENDACIONES DE ABONADO

Praderas Monofitas (regadío) 2 - 3 años de duración
  PRODUCCIÓN Kg. / Ha. de Hierba
Menos de 75.000 kg. / ha. Más de 75.000 kg. / ha.
Época de aplicación Tipo Kg. / ha. Tipo Kg. / ha.
IMPLANTACIÓN 8 - 24 - 8 600 8 - 24 - 8 700
COBERTERA NAC 27 % 125 NAC 27% 150
DESPUÉS DE CADA CORTE O APROVECHAMIENTO NAC 27 % 150 NAC 27% 175
Época de aplicación a partir de un año
FEBRERO 8 - 24 - 16 500 8 - 24 - 16 600
DESPUÉS DE CADA CORTE O APROVECHAMIENTO NAC 27 % 150 NAC 27 % 175

 

Praderas Polifita (4 - 5 años de duración)
  PRODUCCIÓN entre 50000 y 75000 Kg. / Ha. de Hierba/ Año.
Época de aplicación Tipo Kg. / ha.
IMPLANTACIÓN 8 - 24 - 24 700
( Abril) COBERTERA (1) NAC 27 % 300 - 400
SEPTIEMBRE / OCTUBRE 8 - 24 - 16 300
FEBRERO 8 - 24 - 16 300
COBERTERA NAC 27 % 300 - 400

(1) Se repartirá aplicando el abono después de cada corte o aprovechamiento.

Praderas Natural Permanente
  PRODUCCIÓN entre 50000 y 75000 Kg. / Ha. de Hierba/ Año.
Época de aplicación Tipo Kg. / ha.
ABONADO DE MANTENIMIENTO
SEPTIEMBRE / OCTUBRE 8 - 24 - 16 200
FEBRERO 9 - 18 - 27 300
COBERTERA (2) NAC 27 % 200 - 400
SEPTIEMBRE / OCTUBRE 8 - 15 - 15 250
FEBRERO 8 - 24 - 16 200
COBERTERA NAC 27 % 200 - 275

(2) Se repartirá distribuido entre cortes. Si se siega a ras del suelo, lo que nunca debe hacerse, habrá que esperar a que rebrote antes de la aplicación del abono.