Consejos

CONSIDERACIONES GENERALES

A la patata se la considera originaria de la Cordillera de los Andes, al Oeste de América del Sur.

En sus principios, en Europa se cultivaba como planta ornamental y parece ser que fue traída al mismo tiempo por españoles e ingleses a este Continente.

De España pasó a Italia, Bélgica y Francia donde se desarrolló rápidamente el cultivo gracias al botánico francés Charles de L'Ecluse.

En España se empieza a difundir en el País Vasco y en 1817 la diputación Foral de Álava acuerda la obligatoriedad de su cultivo. En la actualidad se cultiva en la casi totalidad del territorio español habiéndose registrado una disminución fuerte en la superficie en los últimos años.

En 1960 se cultivaban casi 400.000 has. y en 1997 apenas se llega a las 140.000.

La patata se aprovecha principalmente para el consumo humano dedicando una pequeña parte al consumo animal; también se usa en feculería y en destilería (por término medio 100 Kg. de patatas suministran 12 litros de alcohol puro).

La patata (Solanum tuberosum) pertenece a la familia de las solanáceas donde también se encuentran los tomates, berenjenas, pimientos, etc. La planta tiene a su vez tallos aéreos y tallos subterráneos.

Los tallos subterráneos o estolones, relativamente cortos, se dilatan en su extremidad formando los tubérculos. Estos tubérculos son de formas y colores variados según cada variedad.

El tubérculo es el principal lugar de acumulación de sustancias de reserva de la planta y por ello es la parte utilizada para el consumo humano. La fécula supone entre el 12 y el 20% y las materias nitrogenadas entre el 1,5 y el 3% del peso total.

EXIGENCIAS DE CULTIVO

CLIMA

Es un cultivo al que le van bien los ambientes frescos. Si las temperaturas se elevan, con humedad relativa ambiente alta, se favorece el desarrollo de las enfermedades criptogámicas, a las que hay variedades muy sensibles.

No tolera altas temperaturas, sobre todo si van seguidas de falta de agua, y es muy sensible a las heladas (-2ºC destruyen la vegetación). El crecimiento de la planta es nulo a 2ºC, muy limitado de 5º a 6ºC y llega a su máximo desarrollo entre 20º y 25ºC.

Necesita grandes cantidades de agua debido a su elevada evaporación por la superficie foliar, alcanzando en el período de tuberización la intensidad máxima de 80 m3/hectárea y día.

Un riego excesivo, si el suelo no es permeable, produce encharcamiento y es nefasto para la planta.

Para un buen desarrollo requiere que las horas de luz no sobrepasen las 16 al día; desde luego cada variedad tiene una duración crítica (fotoperíodo).

SUELO

Requiere suelos mullidos, esponjosos, bien aireados y de texturas sueltas. No va bien en suelos arcillosos difíciles de trabajar.

Prefiere suelos ácidos, aunque también se desarrolle en suelos de pH igual a 8. En suelos calizos no vegeta bien, ni tolera la salinidad.

SIEMBRA

La multiplicación por tubérculo, bien entero o partido, según sea el tamaño, es el utilizado por el agricultor. La patata degenera rápidamente con temperaturas altas, por lo que es necesario utilizar semilla certificada.

A ser posible se utilizará tubérculo sin partir, sobre todo si las siembras se hacen tarde y el suelo tiene y a una temperatura alta que facilita la deshidratación del tubérculo y la podredumbre. El suelo debe tener de 7 a 8ºC en el momento de la siembra.

También, es conveniente que el tubérculo haya iniciado la germinación cuando se vaya a sembrar.

TUBERIZACIÓN

Al engrosamiento producido en las puntas de los tallos subterráneos de la planta, dando lugar a la patata, se denomina tuberización. La cosecha va a depender en gran parte del número de tubérculos que tenga la planta, por lo que una buena tuberización es un índice de una gran cosecha. La tuberización es favorecida por las temperaturas inferiores a 18 - 20º C y por los días cortos. Cada variedad tiene una duración crítica del día (fotoperíodo) y la temperatura ambiente puede, por otra parte, modificarlo.

NUTRIENTES

NUTRIENTES

Según datos medios de diferentes autores 1 Tm. de patatas necesita extraer del suelo, aproximadamente:

5 Kg. de Nitrógeno (N)
2 Kg. de Fósforo ( 2 O 5 )
10 Kg. de Potasio K 2 O
4,3 Kg. de Calcio (CaO)
0,8 Kg. de Magnesio (MgO)

Podemos comprobar que la patata es sobre todo exigente en Nitrógeno y Potasio. Cada elemento químico tiene su función en la planta:

NITRÓGENO

Aumenta el vigor de las plantas, favorece la función clorofílica y la formación de tubérculos y aumenta el rendimiento y la riqueza en fécula. La planta lo utiliza abundantemente al comienzo de la vegetación. Debe aportarse en fondo y en cobertera temprana. Un gran desarrollo foliar, promovido por el nitrógeno, fomenta la formación de tubérculos gruesos. Aportado tarde puede ser contraproducente, ya que prolonga la vegetación de la planta a costa de la tuberización.

FÓSFORO

Favorece el desarrollo radicular, interviene directamente en la tuberización o formación de tubérculos, incrementa la precocidad (importante en las patatas de primor) y aumenta la riqueza en fécula.

POTASIO

Favorece la formación de hidratos de carbono (almidón) y la migración y concentración de la fécula en los tubérculos. Aumenta la resistencia a las enfermedades, a los accidentes fisiológicos y reduce el tanto por ciento de tubérculos pequeños, mejorando la conservación.

ABONADO RECOMENDADO

Los analizaremos en dos partes: Abono orgánico y abono mineral.

Abono orgánico: El estiércol es básico en el cultivo de la patata, ya que nos acondiciona el suelo físicamente, al mullirlo, facilitando así el buen desarrollo de los tubérculos. Sin embargo, habrá que tener en cuenta que nos va a proporcionar un nitrógeno tardío alargando el ciclo, por lo que en la patata de primor se restringirá. Cantidades entre 20 y 40 Tm./ha. de estiércol suelen ser las adecuadas.

Cuando no hay estiércol, lo que es bastante corriente, se debe recurrir a los abonos en verde, haciendo unas siembras de vezas sobre rastrojo de cereal para enterrarlas un mes antes de la siembra con el abono de fondo.

Abono mineral: La patata es una planta exigente en elementos fertilizantes y, en general, el suelo no puede proporcionárselos, por lo que hay que recurrir a los abonos químicos.

A la hora de abonar habrá que tener en cuenta los factores estudiados, además del destino de la patata.

Así, no es lo mismo abonar la patata de siembra, que precisa incrementar el número de tubérculos, que la patata de primor que requiere ser cosechada lo antes posible, lo que implica que la relación abono mineral/estiércol sea alta, ya que el estiércol retrasa la maduración.

En el caso de la patata para almacenar, el abonado debe tener como objetivo mejorar la calidad y en la patata con destino industrial, el abonado debe ajustarse para conseguir la máxima producción, independientemente del tamaño y la calidad.

TABLAS DE RECOMENDACIÓN DE ABONADO (Kg./ha.)

SEMENTERA PRODUCTOS (según suelos)
PRODUCCIÓN/ha. Ricos en Fósforo
15 -15 - 15
Equilibrados
9 - 18 - 27
Ricos en Potasio
8 - 24 - 16
Hasta 20 Tm.
20 - 30
30 - 40
Más de 40
1500 - 600
600 - 700
700 - 800
800 - 1000
600 - 700
700 - 800
800 - 900
900 - 1200
600 - 725
725 - 850
850 - 975
975 - 1250

 

COBERTERA PRODUCTOS (según suelos)
PRODUCCIÓN/ha. NAC - 27 % Urea 46 % Sol. Nitrogenada 32%
Hasta 20 Tm.
20 - 30
30 - 40
Más de 40
175 - 250
250 - 275
275 - 300
300 - 475
100 - 150
150 - 175
175 - 200
200 - 275
150 - 200
200 - 250
250 - 275
275 - 400

Nota: En la patata de siembra se localizarán 200 Kg./ha. de 18-46-0 y se rebajarán las dosis de nitrógeno en un 20%.

En patata de primor se incrementará el abonado en un 25%.

En suelos básicos se puede sustituir el NAC 27 % por Nitrosulfato Amónico 26%