Consejos

CONSIDERACIONES GENERALES


España, con el 50% de su territorio cubierto por bosques, tiene un déficit anual de unos 6 millones de m3 de madera. El coste de su importación sólo es superado por las compras de productos petrolíferos. Nuestras masas forestales sólo producen el 40% de su capacidad y en cambio, poseemos unos 13 millones de has. susceptibles de ser repobladas, siendo la mayor reserva potencial de Europa para entrar en producción forestal. De éstas, medio millón de has. se consideran adecuadas para especies de crecimiento rápido. La U.E. con una producción de madera de más de 90 millones de m3, está muy lejos de satisfacer una demanda que triplica su producción.

Las ayudas para las actividades forestales están desarrolladas por cada Comunidad Autónoma y dada la variabilidad de las normativas, deberán consultarse los respectivos organismos para una mejor información, pero en general contemplan como subvencionables las labores de fertilización de las especie de crecimiento rápido.

Las repoblaciones forestales suelen efectuarse sobre aquellos suelos que ya no son rentables para la agricultura productiva y en consecuencia, presenta numerosos casos de desequilibrios nutritivos que se reflejan en un muy defectuoso crecimiento de la masa arbórea repoblada. El equilibrio de nutrientes aportados, de acuerdo con los resultados de un adecuado análisis de suelos, resulta de elevada eficacia y permiten lograr un crecimiento satisfactorio.

Los árboles, que abonados tienen a su disposición los nutrientes que precisan, presentan un mayor crecimiento y turgencia que les permite emerger con mayor fuerza entre la vegetación competidora, resisten mejor la sequía y las heladas y la potenciación radicular aumenta la capacidad de aprovisionamiento de agua. Los árboles con carencias nutricionales están, por el contrario, más expuestos a las enfermedades.

Por tanto, la fertilización interesa muchísimo en suelos pobres de zonas con lluvia suficiente. La rapidez en la implantación y crecimiento de las nuevas repoblaciones permite una efectiva protección del suelo frente al impacto de la lluvia y la erosión, que junto con el sombreado aumenta la eficacia de las precipitaciones. Si las aportaciones de nutrientes se efectúan de acuerdo con la situación analítica de los suelos, sus efectos son elocuentes y aumentan la rapidez en la protección del ecosistema. En suelos con gran abundancia de materia orgánica, superior al 5%, cualquier aplicación moderada de un abono nitrogenado permite su adecuada mineralización y deja disponibles sus componentes nutritivos para los nuevos retoños. En el caso de suelos ácidos, el abono nitrogenado debe también aportar adecuadas cantidades de calcio y magnesio, como es el caso del NITRATO AMÓNICO CÁLCICO 27% N con magnesio.

ABONADO RECOMENDADO


Para un mejor conocimiento describiremos, detalladamente, las necesidades de cada especie de crecimiento rápido más cultivadas o explotadas en España:


PINO INSIGNIS.

Ocupa una superficie aproximada de 250.000 has., alrededor del 2% de nuestra superficie forestal. Su elevada capacidad genética de producción se puede aumentar mediante una racional aplicación de fertilizantes.


Recomendaciones del Abonado

Por diversas experiencias efectuadas puede recomendarse que la mejor productividad se consigue con aplicaciones por ha del orden de:

70 - 100 UF de N + 90 UF de P 2 O 5 + 90-120 UF de K 2 O UF= Unidades Fertilizantes.

Que equivalen, aproximadamente, a unos 500-600 kg./ha. de complejo tipo 8-15-15, aplicados al primero, tercero y sexto año de efectuada la repoblación. Un abonado con estos fertilizantes proporciona rendimientos 8 veces superiores al conseguido en los pinos sin abonar.

Estos abonados, en razón a la economía de aplicación, pueden ser sustituidos por la aplicación de pastillas de liberación gradual, que perduran varios años en el suelo disolviéndose gradualmente sin problemas para las nuevas plantaciones.


CHOPO.

Es uno de los árboles de mayor productividad en la producción de madera. Se calcula que son unas 100.000 has. de esta especie las cultivadas en España, localizadas especialmente en:

Riberas del Ebro 13.000 has.
Cataluña 11.000 has.
Duero 30.000 has.
Centro 4.000 has.
Andalucía Oriental 10.000 has.


Para un buen rendimiento, el chopo exige terrenos profundos, de textura media, con menos del 20% de arcilla, bien drenados, aireados, frescos y fértiles. El mejor crecimiento lo consigue en suelos con 120 cms. de profundidad, a partir de la cual se encuentra estable la capa freática. No deben presentar conductividad superior a 0,8 ds/m. En suelos calcáreos es frecuente la presentación de clorosis, siendo una planta muy poco adecuada para suelos ácidos.

El agua es el principal factor limitante de su desarrollo, pero la inundación casi permanente le resulta asfixiante y letal. Cuando se disponen de más de 5.000 m 3 /ha./año de agua para su riego es posible mejorar su rendimiento mediante la fertilización. En el valle del Ebro y zonas meridionales llegan a necesitarse unos 12.000 m 3 /ha./año repartidos entre 6 y 10 riegos. En riego por microaspersión se precisan una media de 150 lts. por chopo y día, según edad y época climática.

Además, se considera necesaria una labor al año efectuada con gradas de discos sin que excedan de unos 10 cms. de profundidad. En algunas situaciones pueden sustituirse estas labores por el empleo de herbicidas no residuales.


Recomendaciones del Abonado

Para su abonado, en los hoyos de plantación junto con una buena cantidad de materia orgánica, añadir un abonado fosfo-potásico, que luego se completará con un nitrogenado durante las 3 siguientes primaveras. Si se busca una buena calidad de la madera, el abonado debe ser predominantemente nitrofosfórico. En suelos de gravas o arenas, debe complementarse siempre con potasa. Sus necesidades medias de nutrientes quedan situadas entre:

50 a 75 UF de N + 100 a 150 UF de P 2 O 5 + 50 a 75 UF de K 2 O.

En la práctica, estas cantidades equivalen a enterrar, localizados en surcos a poca profundidad, al inicio de la primavera:

De 450 a 600 kg./ha. de complejo 12-24-12 ó bien de 9-18-27 en suelos muy arenosos.

Los abonados de las choperas convienen especialmente durante los 6 primeros años.

Dosis superiores a las 100 UF de N predisponen las guías a su rotura por el viento y a los ataques de los hongos. Los chopos son unos buenos depuradores biológicos de las aguas fecales y de los purines hasta un máximo de 30 m 3 /ha./año, dosis límite para respetar las normativas de "buenas prácticas agrícolas" cuando las choperas estén próximas a cauces públicos.


EUCALIPTUS

Este discutido árbol, propio de las marismas de clima mediterráneo, ha sido repoblado sobre unas 450.000 has. de nuestro país. Es el productor de madera con ciclos más cortos de aprovechamiento y además permite la tala de 3 ó 4 aprovechamientos de una misma cepa o raíz. Para su cultivo deben destinarse suelos de fácil mecanización, profundos y fértiles.


Recomendaciones del Abonado

En el momento de la plantación la fertilización debe corregir parcialmente las deficiencias o desequilibrios del suelo. Luego, a lo largo del cultivo, conviene efectuar 3 aplicaciones de complejos tipo 1-2-1 alternando con fertilizantes nitrogenados, con el fin de acelerar su crecimiento y acortar los turnos de explotación. Las dosis de los complejos tipo, 12-24-12 serán de unos 300 kg./ha. y de los nitrogenados empleados en años complementarios serán de 300-400 kg./ha. de NAC 27%N según la disponibilidad hídrica. En zonas o años secos esperar a efectuar el abonado de las nuevas plantaciones hasta el tercer o cuarto año. No deben descuidarse las labores en las entrecalles.


MIMBRE

Planta del género de los sauces, por lo tanto amante del agua y tolerante a la inundación permanente en las sotoneras y tierras bajas, así como cultivada a lo largo de acequias y cursos de agua de riego para la producción de vástagos destinados a la artesanía. Se considera existen unas 2.000 has. de superficie plantada.


Recomendaciones del Abonado

En su fertilización debe prescindirse en lo posible de los abonos nitrogenados de primavera evitando la formación de varas herbáceas, quebradizas y sensibles a las plagas. Por otra parte, presenta elevada demanda de fósforo que proporciona mayor flexibilidad y calidad de manejo de las varas o mimbres. En término medio se considera adecuada su fertilización con aplicaciones de unos 450 a 600 kg./ha., de un complejo tipo 8-24-16.


TABLA DE RECOMENDACIONES DE ABONADO

ESPECIES Suelos Fórmula de Abono Complejo Kg. / Ha. Años en que se abona.
PINO INSIGNIS normal 8 - 15 - 15 500 1º - 3º - 6º
CHOPO Normal 12 - 24 - 12 600 1º al 6º
Muy arenoso 9 - 18 - 27 600 1º al 6º
EUCALIPTUS Normal 12 - 24 - 12 400 1º - 3º - 5º - 7º
MIMBRE Normal 8 - 24 - 16 500 1º al 4º