El premio Aresa pone a la SAT Montes de Trabada como ejemplo a seguir

Por primera vez en sus doce años de vida, el premio Aresa ha reconocido la labor de una firma del sector forestal en el desarrollo del medio rural, la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Montes de Trabada, cuyo fundador y presidente en funciones, Daniel Villapol, recogió ayer este galardón.
La conselleira de Medio Rural e do Mar, Rosa Quintana, que asistió a este acto de entrega acompañada por el secretario xeral de Medio Rural, Tomás Fernández-Couto, destacó que la entidad premiada «sirve de exemplo para o resto de Galicia de ver como a unión de todos contribúe a millorar a posición económica da nosa sociedade».

El rector de la Universidade de Santiago, Juan Casares Long, coincidió en resaltar que esta SAT muestra el camino a seguir en la explotación forestal con su «esforzo exemplar de rendibilizar o monte galego».

El jurado de este premio convocado por la empresa Aresa y la USC distinguió a la SAT Montes de Trabada porque fue capaz de poner de acuerdo a 327 propietarios para que aceptasen una concentración que supuso agrupar 7.338 fincas en solo 513, que suman en total 1.157 hectáreas.

Esa gestión conjunta ha contribuido, según explicó Daniel Villapol, a que no se abandonasen tierras, a reducir el riesgo de incendio forestal al tenerlas cuidadas y a mejorar la rentabilidad económica.

La SAT Montes de Trabada fue elegida entre siete candidatos por el jurado, que hizo hincapié en que «constitúe un claro exemplo das vantaxes da concentración de propiedades para a xestión e o aproveitamento da madeira de maneira sostible». Además recordó que corrige dos de los grandes problemas que tiene la explotación forestal en Galicia, «a dispersión da propiedade e a gran superficie improdutiva».

El presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, Antonio Fontenla, que fue uno de los miembros del jurado, afirmó que uno de los «grandes» problemas del tejido productivo gallego es «el minifundio de las empresas», por lo que aplaudió que la premiada consiguiese «conjugar voluntades para lograr una empresa fuerte y poderosa».

«Es algo que nos falta a los gallegos, que sin embargo lo hacemos muy bien en América, que nos unimos mucho, sin embargo en Galicia lo hacemos menos», añadió el presidente de la patronal gallega.

En su intervención en el acto de entrega, el empresario Álvaro Rodríguez Eiras, que es el mecenas del Premio Aresa, hizo suyas las palabras de Daniele Villapol, «Galicia é unha potencia forestal, o que hai é que saber cómo desenvolver ese potencial».

Este empresario lucense hizo un guiño a las administraciones públicas para «mantener y aumentar si fuese posible» sus ayudas al «deprimido medio rural». Estas deberían guiarse, a su juicio, por «unos rígidos criterios de productividad, sostenibilidad y rentabilidad».

Cambio de tendencia

El empresario lucense aprecia que el sector agroganadero y forestal está «en un momento de cambios». Considera que la coyuntura económica está contribuyendo a que se le dé la vuelta a la tendencia. Tras el éxodo del campo a la ciudad de los últimos años en busca de un porvenir mejor, los jóvenes, según afirmó Rodríguez Eiras, «vuelven a sus casas como un recurso a la falta de trabajo y con ello se recuperan cultivos y tierras abandonadas». Agregó que «se trata de gente joven y bien preparada que aporta un plus de profesionalidad a un trabajo que cada vez exige mayores conocimientos».

El presidente de Aresa también apuesta porque «aprovechando nuestros recursos y las nuevas tecnologías, pueden y deben contribuir a recuperar empleo y a generar riqueza». Abogó porque se saque más rentabilidad a productos autóctonos, al ecoturismo y agroturismo y a la producción eléctrica a partir de biomasa.

Asistencia

Lo concurrido que resultó este acto, que tuvo lugar en la Facultade de Veterinaria, puso de manifiesto el poder de convocatoria del Premio Aresa. Desde Trabada se desplazaron a la capital lucense varios autobuses con socios de la SAT galardonada. También estuvo presente el alcalde de este municipio de A Mariña, José Yanes Ginzo.

La representación institucional corrió a cargo, entre otros, del secretario xeral de Universidades, José Alberto Díez de Castro; la delegada de la Xunta, Raquel Arias; el nuevo subdelegado del Gobierno, Ramón Carballo; el presidente de la Audiencia Provincial, José Antonio Varela Agrelo; el vicerrector de la USC, Pedro García Herradón, y su predecesor, Carlos Herrero; el teniente coronel Gonzalo Borrás; el comisario jefe Manuel Teijeiro; el senador José Manuel Barreiro; los parlamentarios autonómicos José Manuel Balseiro e Ismael Rego; los concejales Manuel Chaín y Jaime Castiñeira y el expresidente de la Diputación, Francisco Cacharro.

Hubo además una nutrida representación empresarial, como el copresidente de Novacaixagalicia, Mauro Varela; la presidenta del grupo El Progreso, Blanca García Montenegro; el de Norvento, Pablo Fernández; el de Acruga, César Dorado, o el gerente de Polusa, Justo Jorge.

HISTORIA. Un reconocimiento con solera

  • Doce años contemplan al Premio Aresa, que nació en 2000 con la finalidad de favorecer el desarrollo y la promoción del medio rural gallego. Dotado con 10.000 euros, es un galardón consolidado.
  • Esta iniciativa de la empresa que preside el lucense Álvaro Rodríguez Eiras, a la que se incorporó la USC, cuenta con un variado elenco de ganadores, investigadores, firmas privadas o consejos de productos de calidad.

Palmarés

  • Abrió la lista de galardonados el matadero del grupo Coren Novafrigsa. El segundo en recogerlo fue el investigador de la USC Javier Guitián. La tercera edición recayó en el Aula de Productos Lácteos. Le siguió el director general de Agricultura de la Comisión Europea, el chantadino José Manuel Silva.
  • • La Indicación Xeográfica Protexida Ternera Gallega recibió la distinción en 2004. La sexta edición recayó en el programa de la televisión autonómica ‘O agro-Labranza’. Le sucedió el Consello Regulador de la Denominación de Orixe Ribeira Sacra.
  • • La quesería Casa Macán de Taboada fue distinguida en la octava edición. La siguiente galardonada fue la Facultade de Veterinaria. En los dos últimos años recayó en Ingapan y en Acruga.

FUTURO

Carlos Alberto Sequeira: Rector de Trás-os Montes

Potenciar la agricultura, la ganadería y la silvicultura puede ser una alternativa para intentar capear el temporal que azota a las economías mundiales. Así lo puso de manifiesto el rector de la Universidade de Trás-os-Montes e Alto Douro, Carlos Alberto Sequeira, miembro del jurado que pronunció ayer la conferencia ‘O sector primario, a crise económica e un mundo sustentable’ durante el acto de entrega del Premio Aresa.

Carlos Alberto Sequeira puso como ejemplo de esa recuperación lo que denomina «revolución gandeira» que se está viviendo «en países en desarrollo», en los que prevé que «ata 2050 haberá unha demanda crecente para máis carne e máis leite».

También apostó porque el sector primario suponga un mayor porcentaje en el producto Interior Bruto de España, Portugal y el resto de Europa. Indicó que el trabajo realizado por la premiada SAT Montes de Trabada es un «ejemplo» de cómo se puede contribuir a mejorar esa renta.

El rector de la Universidade de Trás-os-Montes e Alto Douro considera además que en esta situación de crisis las administraciones públicas no pueden recortar las ayudas a la investigación y el desarrollo.

«Cando as cousas van mal sen axudas públicas é tremendo. Nesta crise non poden ser so para cousas nas que se desperdicia diñeiro senón para cousas que van servir para sair da crise, por tanto máis innovación», dijo.

En su conferencia, este agrónomo luso también hizo un repaso a la historia reciente del sector primario, como la Revolución verde o la PAC, así como la evolución de la población, de las superficies agrarias y la producción agropecuaria de Portugal y España, que, a su entender, “teñen similitudes, pero tamén diferencias moi grandes.”