El premio Aresa reconoce a Ingapan en su décima edición

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El jurado del premio Aresa de Desarrollo Rural decidió concedérselo en su décima edición a la empresa luguesa Ingapan como reconocimiento a su contribución al desarrollo de la economía gallega. El presidente de Aresa «empresa que le da nombre al galardón», Álvaro Rodríguez Eiras, señaló que Ingapan es «un ejemplo de cómo una pequeña panadería de Lugo pode acometer un proceso de expansión internacional y nacional a base de innovación y esfuerzo». El premio se entregará el día 22 de enero, en una ceremonia en la que habrá «novedades», según apuntó el rector de la USC, Senén Barro, que no quiso adelantar.

Barro señaló también que la decisión del jurado fue unánime, aunque Ingapan competía con otras nueve propuestas de excelente «calidad», en lasque había asociaciones, empresas y trayectorias profesionales. En esta ocasión, además del rector y el presidente de Aresa, el jurado estuvo compuesto por el rector de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, José Regidor García; y el ej rector de la USC y académico de la Real Academia Española de la Lengua Darío Villanueva Prieto, que no pudo asistir a la presentación del fallo por motivos de salud.

Justamente fue durante el mandato de Villanueva Prieto cuando se puso en marcha este premio, que organizan Aresa y la USC, y que en estos diez años recayó en Novafrigsa, el profesor de la USC Javier Guitián, el aula de Productos Lácteos de Lugo, el director de I+D de la Comisión Europea, Xosé Manuel Silva; la Indicación Geográfica Protegida Ternera Gallega; el programa de la TvG O Agro-Labranza, el Consello Regulador de Denominación de Origen Ribeira Sacra, la quesería Casa Macán y la facultad de Veterinaria.

El grupo Aresa creó el premio con la intención de favorecer el desarrollo y la promoción del medio rural gallego, proyecto al que se sumó la USC por su vinculación al sector primario a través de las titulaciones que ofrece, la mayoría concentradas en el campus de Lugo. El galardón está dotado con 10.000 euros. Álvaro Rodríguez Eiras señaló que el «éxito del premio en estos diez años superó las expectativas».

Senén Barro recordó que el Premio Aresa es «el mejor dotado económicamente» de todos los que se conceden en Galicia en su categoría y uno de los más importantes de España, además de ser un «magnífico ejemplo de colaboración entre la empresa personal y universidad  «.

Datos »espectaculares», resume Barro
El jurado valoró tanto la expansión que lleva acometida el grupo Ingapan como sus proyectos de futuro, así como el hecho de que «se trata de una empresa familiar que está ya en su tercera generación y más fuerte que nunca, cuando lo habitual es que estas empresas desaparezcan en la tercera generación», explicó Barro.

El rector resumió los méritos de la firma, que tiene «unos números espectaculares», señaló Senén Barro. Indicó que el equipo de trabajo del Grupo Ingapan está formado por 440 trabajadores, con una edad media de 32 años, y de los que un 80% son mujeres. En el pasado ejercicio, el grupo obtuvo una facturación total superior a los 67 millones de euros.

La empresa ocupa el primer puesto nacional en la producción de la rama de la panificación y es el cuarto productor en la rama de la alimentación. Cuenta con cuatro delegaciones en Lugo, A Coruña, Pontevedra y Tenerife, y 180 distribuidores.  Además tiene presencia en 17 países.

La producción diaria, remarcó Barro, es de 33 toneladas de empanadas y salados, 6 toneladas de pastelería ultracongelada, 163.000 barras gallegas precocidas, 59 toneladas de pan variado, 2 toneladas de bocadillos, 1 tonelada de bollería, y más de 500 kilos de pasteles.

El germen de la empresa está en la Panadería Chousa que fundó Manuel Chousa en 1959. Ingapan como tal se creó en 1989. Entre sus proyectos futuros se cuenta la Ciudad del Pan de Outeiro de Rei, en la que se prevé crear unos 400 puestos de trabajo.

Ingapan colabora también con la USC en la organización de los premios a los proyectos de fin de carrera de la facultad de Ciencias y es «consumidora de productos gallegos del sector primario», destacó Barro, quien dijo que nunca «el premio fue para cualquiera, pero en esta décima edición se consiguió acrecentar la singularidad».

Publicado en: El Progreso